Un poco de mí
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El dibujo siempre fué una constante desde mi niñez, una actividad que siempre me hizo feliz. Las responsabilidades de la vida diaria empujaron ese oasis de felicidad al final de la fila de prioridades.
Hace dos años viví un episodio que me hizo reconsiderar como quería seguir transitando esta experiencia que llamamos vida y tras los consejos de mis seres queridos y mi terapeuta, decidí retomar lo que me hace feliz e incursioné en la pintura textil, y oh sorpresa! Me he vuelto a sentir una niña.
Desde donde me estés leyendo te digo: Haz lo que te haga feliz, nunca es tarde y la vida la veras con más color.
Besos,
Pitus@ Conte